ranza poeta modernista velenciano

De la colección de poemas que me envían mis amigas poetisas y que guardo celosamente, aqui tienes cinco escogidos para que los leas con detenimiento y los guardes en tus mejores carpetas porque son cinco joyas desconocidas y desempolvadas.

SONRÌE POETA

Por ti acaricia la aurora,
los horizontes sombríos,
y en las llanuras el río,
besa el Sol, canta y añora.

Por ti las tardes de Junio,
pintan de rojo el ocaso,
y la penumbra a su paso,
siembra las noches sin horas.

!Sonríe poeta!

Por ti el rocío acaricia,
las tempestades del alma,
y el mar en su vaga calma,
besa el aire con delicia,
para llevarle a sus aguas,
el eco de tu sonrisa.

¡Sonríe poeta!

El Alba escucha tu canto,
para aliviar tu desvelo.
eres paz en este suelo,
sembrado de odios y llanto.

Ana María EE UU

EL BRINDIS

Sonaron copas brindaron ellas,
el dulce mosto de tu mirada,
Tus ojos eran dos negras uvas,
que en vino tinto se derramaban.

Me fui bebiendo beso por beso,
el vino alegre de tus palabras,
el padre Sol y madre Tierra,
parieron uvas de sus entrañas.

Mientras descalza mi dulce niña,
brotaba vino de tu pisada,
un viento norte trae en las alas,
el buqué añejo de la añoranza.

Destilan sueños las uvas blancas,
las negras uvas, la tarde pálida,
amigas todas en la vendimia,
alzan sus copas enamoradas.

¡Salud! mi niña, brindemos juntos,
por este amor que no se apaga!

Mónica Argentina


TUS DEDOS


Llevo tus dedos en el vientre hundidos,
cosidos a la espalda, en las mejillas,
entre los muslos, sobre las rodillas,
tan míos, como mis apellidos.


Son diez alas, diez huellas, diez gemidos,
diez fuegos de intención, diez banderillas,
clavadas sobre el lomo, me acuchillas,
a decenas de tactos retorcidos.

Diez círculos dorados en los senos,
diez ruedas libres de programa y frenos
sobre el mapa sin rutas de la piel.

Diez apolíneos exploradores,
diez dionisíacos conquistadores,
y sólo una mujer de nata y miel.

Karmen S.S.

Y ME QUEDÉ DORMIDA

Y me quedé dormida,
sobre el diván del tiempo.
Ninguna flor dejaba,
su aroma entre mis dedos.

Lejano iba pasando,
junto a mi rostro, el Cielo.

Desanudada toda,
de su latir primero,
ya retener no pude,
en mi soñar los sueños.

Lejano iba pasando,
junto a mi rostro, el Cielo.

Sola. A mi sola ausencia,
encadenada vengo,
ni siquiera soy sombra,
en tus claros espejos.

Se me ha dormido el alma,
sobre el diván del tiempo.

Ana Castillo Moreno

LATINO

Tu vuelo de inocente mariposa,
te dio la forma de asaltar la fama,
y deshojaste sin amor tus rosas,
y despreciaste el día de mañana.

Y remontaste vuelo hacia la altura,
desafiando las voces agoreras,
y conquistaste la literatura,
con tus manos, tu voz, tu piel morena.

Y que pena, poeta de alma grande,
vencedor de cadenas y montañas,
que no puedas llegar hasta los Andes.

Que a pesar de lo largo del camino
te siga donde quiera que te vayas
el estigma fatal de ser LATINO.

Juana Mejía

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